La tercera creación 1+1=3

 

LA-DIRECCIÓN-DE-ACTORES.

INTERPRETACIÓN-PARA-DIRECTORES-DE-ESCENA.

TEATRO DEL BARRIO (MADRID)

Del 11 de Octubre de 2016 al 27 de Junio de 2017

 

Gran parte de nuestro trabajo en el teatro se centra en la creación conjunta del director con el actor. Creo que de un trabajo de cocreación verdadero surge una tercera creación, aquella que no nace del director ni del actor, sino como materia original de la convergencia de ambos. La obra teatral es la esencia de las fuerzas combinadas y alteraciones de los artistas presentes. Una obra que es comunitaria. Cuando estrenas, al final, y ves la obra, te das cuenta de que es algo que ninguno podía haber soñado solo.

 

Tengo por cierto que solo de esta fuerza de la tercera creación nace la energía que irradia hacia el espectador. Cuando se alcanza, por fin, se establece una corriente electrizante donde se unen el arte y lo vivo. 

 

En nuestras obras, nos desvivimos para mantener viva la conexión de todos los creadores con la obra, para que esa conexión esté viva con el público. Y creemos que la obra se mantiene viva cuando es más grande que sus artistas, cuando todos los participantes la sienten como suya, cuando nace de una explosión de fuerzas conjuntas…

 

Y entonces, ¿cómo organizar este proceso?

 

Ahora que podemos pararnos con mayor paz, vamos a verlo desde una perspectiva muy concreta: el trabajo del director con el actor.

 

 

 

PROGRAMA NIVEL INICIACIÓN

 

  1. Práctica de la técnica de la improvisación.

Un actor es una mente de filósofo, un cuerpo de gimnasta y un corazón de poeta.

 

  • Cuerpo y voz. Herramientas del actor.
  • Imaginación. Incorporación a la situación imaginaria.
  • Capacidad emocional.

 

  • Vocabulario de la improvisación.
  • Fuerzas dramatúrgicas.
  • Posibilidades de desarrollo dramático de cada ejercicio.
  • Desarrollo de lo interesante. (Desde la perspectiva de cada alumno).

 

 

  1. Práctica de la interpretación.

¿Un actor es todo vulnerabilidad, un director es todo dedos índices?

 

  • Análisis del texto. Análisis orgánico y análisis activo. Objetivos y tareas.
  • El trabajo del actor con el autor y el director. Subtexto, texto, intención.
  • El actor propone. El director propone.
  • Mantener vivas las marcas de dirección.
  • Escenas de teatro clásico con lecturas contemporáneas.
  • Escenas de teatro contemporáneo – performativo.

 

 

  1. Práctica de la dirección de actores.

La dirección de actores es la competencia específica del director de escena. Es la única competencia que el director no cede a otros profesionales.

 

  • Vocabulario de la dirección de actores.
  • Destrezas y habilidades del director de actores.

 

  • El plan de dirección. La tesis. La lectura contemporánea.
  • Plan de trabajo, plan de ensayos, timing de ensayos.
  • Fuerzas dramatúrgicas y fuerzas de la dirección. Trabajo de mesa, conflictos.
  • La construcción del personaje compartida. Eje de selección – eje de continuidad.
  • Puesta en escena, movimiento escénico, coreografía, proxémica, evolución de la trama.

 

  • Cómo llegar más lejos en las intenciones del director.
  • El trabajo invisible del director de actores.
  • El potencial conjunto. La tercera creación.

 

 

Metodología

 

El curso de dirección de actores es un curso práctico. El profesor propondrá ejercicios que los alumnos deberán realizar desde su lado más creativo y personal. En el curso se trabajarán las capacidades del actor a través de la improvisación. Se aplicarán estas capacidades en la construcción de personajes de escenas que dirigirá el profesor, a fin de que el alumno pueda centrarse en el trabajo de interpretación. En la tercera etapa el alumno dirigirá escenas aplicando lo que él considere interesante del aprendizaje hecho en el curso y experimentando, evolucionando y reflexionando con su forma personal de dirigir.

 

 

Objetivos

 

El curso es un entrenamiento en el lenguaje de la interpretación con el fin de que el director pueda comprender cada vez más profundamente el trabajo del actor. Así mismo, pretende que el director pueda sentirse  cada vez más libre y más seguro para la construcción de personajes en comunidad con los actores, puesto que una parte de esta construcción es competencia del director. Buscamos ampliar la capacidad para dirigir, para conseguir de sus actores sus intenciones y llegar más lejos, así como para aprovechar al máximo el potencial creador de los actores, llegando a la tercera creación.

 

Proponemos que los directores pongan en revisión, reflexionen y construyan una forma propia de trabajar con los actores, una poética. Que se entrenen en su propia manera personal de dirigir, cada vez más depurada y cada vez más potente. Cada vez más, porque un entrenamiento no tiene fin. Pero es fundamental estar activo, alerta y en el cambio, en constante evolución.

 

Así mismo, los dramaturgos pueden explorar bajo su propia experiencia la evolución emocional de un personaje, las dificultades de los actores o actantes con los textos, las situaciones, los conflictos, lo no dicho, y valorar el potencial que sus textos y personajes pueden tener en boca de un actor. También tenemos como objetivo que el dramaturgo pueda dirigir textos suyos y de otros, a fin de que pueda ver por sí mismo carencias y oportunidades, y profundizar en el potencial escénico de su escritura.

 

 

Y así cada vez ser más libre y tener más confianza para trabajar con el arrojo, que significa avance, y que es la materia prima del arte.

 

 

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